¿Qué esperar al usar una copa menstrual?

Pues bien, has decidido intentarlo. Casi. Aún te da… ¿Cosa? ¿Sientes miedo? ¿Qué va a pasar cuando realmente intentes meterte esa cosa de silicón? ¿Vale la pena? ¿Segura que allí va?

Si bien los detalles técnicos de cómo usarla los veremos en una entrada aparte, aquí te diremos qué puedes esperar al intentar usar tu EvaCup, y lo que descubrirás en los primeros meses de su uso. Hay una “curva de aprendizaje” para muchas, para otras los beneficios llegan con el primer uso (me considero afortunada; fui de las segundas). Lo complementaré con algo de experiencia personal y de personas a quienes he visto personalmente comenzar a usarla, ¡no hay nada como escuchar de alguien que ya lo ha hecho! Me encantaría escuchar otras experiencias también, la que guste comentar o enviar algún correo o mensaje es bienvenida. 🙂

1) Te va a dar miedo.  No vamos a mentir, la primera vez va a ser extraña. Esperamos que no te pongas muy nerviosa; esto ayudará a que entre más fácilmente. Puedes utilizar un lubricante a base de agua, esto hará que entre y se acomode la copa más fácilmente (no todas lo necesitan, puede que no sea lo tuyo). Un poco de experiencia personal: cuando lo intenté por primera vez estaba tan arriba que tardé 40 minutos en sacarla, ni siquiera podía sentirla… ¡Aún no me explico cómo pasó eso! A veces trato de subirla cuando no me la he colocado bien y no llega para nada a ese punto aunque lo intente. Tuve que recordarme constantemente que todo estaba bien y que esto probablemente es lo peor que puede pasar (sí, probablemente es lo peor) y al fin, con paciencia, la saqué.

Si tu miedo es de mancharte, es lo de menos. Las copas tienen menos probabilidad de manchar que los productos desechables, una vez que entiendes el ritmo de tu cuerpo y la técnica adecuada para ti. Si te da miedo en el primer ciclo o dos, igual puedes utilizar un pantiprotector para estar 100% segura. En cuanto a su uso de noche…

2) Dormirás tranquilamente.  Esa misma noche, después de probar la EvaCup, me dormí profundamente. En la mañana, desperté aterrada y vi la sábana; no había sido mi intención dormir tanto porque quería revisar la copa durante la noche para ver si era necesario cambiarla. ¡No había nada! Yo antes necesitaba dos toallas súper absorbentes, puestas una enfrente de la otra, para poder dormir. No era cómodo y desafortunadamente, tampoco era infalible. La copa estaba a medio llenar, así que no estaba ni cerca de mancharme. Si no me pasó a mí, probablemente tampoco te suceda a ti.

3) Te olvidarás de tu periodo.  Literalmente. Es lo que más debes cuidar de una copa menstrual, pero a la ves es su punto a favor más maravilloso. No, no es exageración, realmente no se siente cuando está bien colocada; la mayor parte de las terminaciones nerviosas en la vagina están hacia el exterior, por lo que adentro no se siente. Sí, podrías pensar que algo tan “grande” como una copa menstrual no va a caber bien o que va a ser mucha molestia, pero al intentarlo verás que suceder todo lo contrario. Una piedra en tu zapato es más molesta que una copa menstrual bien colocada. Probablemente incluso mejore tu humor, ya que no estarás irritada por una toalla o tampón. ¡Sólo no la olvides más de 12 horas!

4) No vas a tener accidentes por un periodo imprevisto, o accidentes con tus productos desechables.  ¿Te tocaba en dos días o mañana? ¡Ay no! ¡Era hoy! Y ya tuviste un accidente. Bueno, no volverá a pasar con la copa. Si sabes que pronto te toca puedes comenzarla a utilizar unos días antes y para cuando comiences estarás preparada. Evitas también tener que ir corriendo de emergencia a una tienda o farmacia a comprar toallas/tampones, y tampoco se te saldrán de la bolsa en momentos incómodos. Además, podrás usar una bolsa estilizada y pequeña cuando estés menstruando, no más mega-bolsas para cargar tus productos femeninos (aunque igual, tal vez quieras cargar una pequeña botella de agua por si necesitas cambiarla en un baño público).

5) Vas a sentirte libre.  ¿Te vas a ir de vacaciones pero vas a tener tu periodo? ¿Tienes una albercada y te la vas a perder? ¿Quieres hacer ejercicio pero no te quieres manchar? Ya nada de esto importa con una copa. Puedes hacerlo todo, no te mancharás cuando aprendas a usarla. Podrás salir, viajar, nadar, hacer todo sin preocuparte. ¡Es como no tener periodo menstrual!

Conoce la EvaCup

EvaCup de Anigan es una copa menstrual diseñada y fabricada en Estados Unidos, de silicona de grado medico y usando pigmentos que no afectan la salud. Viene en nueve vistosos colores y dos tamaños distintos para acomodarse al cuerpo y a los gustos de cada mujer.

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Las copas menstruales se insertan en la vagina durante el periodo menstrual; crean un sello con la pared vaginal de manera que la sangre se recolecta en la copa. Al ser hechas de silicona, estas son inertes (de la misma manera que el vidrio) y por tanto:

1) No se absorbe el flujo menstrual. Para limpiarla es necesario vaciar la sangre y enjuagar; puede esterilizarse mediante una solución especial o simplemente hirviéndola unos minutos en agua.
2) Por el material y el sello que se crea al colocarla, se evita el crecimiento de bacterias y hongos. No es asociado al síndrome de shock tóxico, a diferencia de los tampones.
3) No tiene mal olor. El sello evita el contacto de la sangre con el aire, por lo que además de no promover al crecimiento de bacterias no hay mal olor. El tiempo máximo que debe estar en la vagina es de 12 horas; al dejarse más tiempo, este tipo de beneficios podrían no funcionar.
4) El material es resistente y EvaCup tiene una duración de hasta 15 años. ¡Esto significa que sólo es necesario comprar 2 en tu vida, si se tiene el cuidado adecuado! Además, evita el uso de productos desechables, por lo que el impacto al medio ambiente es mínimo.
5) La silicona es aprobada por la FDA, garantizando seguridad. No se debe usar ninguna copa de baja calidad dentro del cuerpo, por su propia salud y bienestar.
6) El material, al no ser absorbente, no reseca el interior de la vagina y por tanto no causa irritaciones.
7) No contiene químicos causantes de cáncer ni otros problemas de salud.

Además, al ser hecha en EEUU, la fabricación se hace en condiciones adecuadas para los trabajadores.

Para usarla, se hace un doblez y se inserta dentro de la vagina; ya adentro, debe estar abierta arriba de el hueso púbico y de esta manera no se sentirá nada y si embargo, la sangre será recolectada por la copa. Puedes usar lubricante a base de agua (por ejemplo, KY Jelly) para que sea más fácil insertar y colocarla. Para asegurarte que está abierta, puedes sentir con tu dedo las orillas para asegurarte que no haya ningún doblez, o jalar un poco la agarradera para sentir que esté colocada firmemente.

No se siente la copa debido a que la vagina no tiene muchas terminaciones nerviosas por dentro, casi todas están hacia el exterior. ¡Puedes olvidarte de sentir la incomodidad de los productos desechables! Sólo no olvides que está ahí, para que la puedas cambiar a tiempo.

Para sacarla, sólo es necesario apretar con tus dedos la punta de la copa (con ayuda de las agarraderas) para romper el sello y poder sacarla. Una vez fuera, puedes vaciar la sangre y darle la limpieza adecuada.